A continuación, te compartimos los 5 errores en videowalls corporativos, los problemas que generan y cómo deberían abordarse desde una perspectiva profesional.
En los últimos años, el videowall se ha convertido en uno de los recursos más aspiracionales dentro de espacios corporativos, corporativos y comerciales. Impacta, comunica modernidad y promete mejorar la experiencia visual.
Sin embargo, en la práctica, muchos videowalls no cumplen su objetivo. No porque la tecnología sea mala, sino porque el diseño y la estrategia detrás de su implementación fueron incorrectos.
1. Diseñar el videowall sin un objetivo claro
Uno de los errores más frecuentes es instalar un videowall simplemente porque “se ve bien” o porque otras empresas lo tienen.
El problema
Cuando no existe un objetivo definido, el videowall termina siendo:
- Un elemento decorativo costoso
- Una pantalla gigante con contenido irrelevante
- Un recurso subutilizado
Cómo debería hacerse
Antes de hablar de pantallas, se debe responder:
- ¿Qué mensaje debe comunicar?
- ¿A quién va dirigido?
- ¿En qué momentos se va a usar?
Un videowall bien diseñado nace desde la estrategia, no desde el hardware.
2. Tamaño y resolución mal calculados
Más grande no siempre es mejor. Un error común es sobredimensionar (o subdimensionar) el videowall sin considerar la distancia de visualización.
El problema
- Contenido ilegible
- Fatiga visual
- Pérdida de impacto
Cómo debería hacerse
El tamaño, la resolución y el pixel pitch deben definirse en función de:
- Distancia del espectador
- Altura de instalación
- Tipo de contenido
El videowall debe leerse cómodamente, no impresionar solo por su tamaño.
3. No considerar el entorno de iluminación
La iluminación del espacio es un factor crítico que suele ignorarse.
El problema
- Brillo excesivo que cansa la vista
- Pantallas que se ven apagadas durante el día
- Reflejos que afectan la lectura
Cómo debería hacerse
Un diseño correcto considera:
- Luz natural
- Iluminación artificial
- Horarios de uso
El brillo y tipo de panel deben seleccionarse según el entorno, no por especificación genérica.
4. Contenido no diseñado para videowall
Instalar un videowall y luego “adaptar” contenido pensado para una sola pantalla es un error crítico.
El problema
- Información cortada
- Mensajes confusos
- Pérdida total del impacto visual
Cómo debería hacerse
El contenido debe diseñarse específicamente para:
- Formato panorámico o modular
- Ritmo visual
- Jerarquía de información
Un buen videowall comunica en segundos, no obliga a esforzarse para entender.
5. Instalación sin pensar en mantenimiento y operación
Muchos videowalls se instalan sin considerar qué pasará después.
El problema
- Mantenimiento complejo o costoso
- Paros operativos
- Dificultad para reemplazar módulos
Cómo debería hacerse
Desde el diseño se debe contemplar:
- Accesos técnicos
- Ventilación
- Gestión de cables
- Facilidad de servicio
Un videowall corporativo debe ser operable y sostenible, no solo estético.
Conclusión
La mayoría de los errores en videowalls corporativos no tienen que ver con la marca de la pantalla, sino con decisiones de diseño mal tomadas.
Un videowall bien implementado:
- Tiene un objetivo claro
- Está diseñado para su entorno
- Comunica de forma efectiva
- Se integra a la operación diaria
Antes de invertir más en tecnología, vale la pena preguntarse:
¿Mi videowall realmente está cumpliendo su función?
En Grupo CMM no vendemos pantallas. Diseñamos experiencias visuales que sí funcionan.
